Existen 12 tipos alopecias y cada una de las 12 puede ser provocada por diferentes factores. Cada paciente va a tener una particularidad diferente a los demás, por lo tanto, las alopecias no pueden ser tratadas de manera similar.
Es verdad que todos los pacientes pasan a mi consulta para solucionar un problema capilar, pero como médico, soy capaz de ver más allá de una pérdida de pelo. Porque hay enfermedades como la diabetes, como un problema cardiológico, neurológico, etc. que imperan frente a una alopecia. ¡Ante todo, soy medico! Como tal estoy obligado a liberarme de los anteojos y mirar las cosas con perspectiva.
Lo mismo pasa en cuanto a la cirugía: hay factores diferentes que determinan el resultado del trasplante. Tengo que conocer al paciente y entender todas las premisas desde que parte hasta las expectativas que tiene para poder diseñar la mejor estrategia de abordaje.
Antes de especializarme en cirugía capilar, mi formación es la de cirujano de cabeza y cuello. Estoy acostumbrado a analizar las proporciones craneales, las simetrías y asimetrías y, si necesario, corregir el diseño de la primera línea de pelo para mejorar de esta manera el aspecto estético. En mi consulta no va a encontrar un molde para dibujar la línea frontal porque cada macizo facial es diferente.
Cada día, el punto central de mi atención es el paciente porque sé que, si consigo ayudarles solucionar sus problemas de pérdida de pelo, mi trabajo ha valido la pena. Es de lo más gratificante poder mejorar la vida de alguien quitándoles la ansiedad y ofreciendo esperanza y ganas de mirar hacia nuevos proyectos.
